27 nov 2017

LA ARTISTA

El arte no era su fuerte, lo había ejercido desde hace muy poco y aún le faltaba un poco de creatividad.

Entró a aquella pequeña gruta que la esperaba, la zona de trabajo era pequeña y algo incómoda, y como siempre no sabía muy bien por donde empezar.

Buscó colores, quería hacer arte nuevo aunque empezó por el viejo y conocido café. Se adentró en las frías profundidades para encontrar algo que le llamara la atención, se decidió por el amarillo, el verde y el rojo, una fórmula, de la cual no estaba muy segura pero que quiso intentar. Encontró el blanco y dijo para sí que podría ser una buena combinación.

Poco a poco lo fue mezclando, amarillo al fondo, verde por encima, rojo y blanco por aquí y allá, su obra de arte se iba complementando hasta que al fin se sintió satisfecha con el resultado.

Decidió comérsela y estaba deliciosa, su creatividad al fin daba frutos.

Es que una arepa con lechuga, tomate y queso, mezclados con mucho amor, pueden llegar a ser todo un arte.

18 nov 2017

REFLEXIÓN

A veces cuesta un poco levantarse, es abrumadora la responsabilidad, el día a día, mantener el buen ánimo en las adversidades. En esos días la cama es un arrullo más y el silencio puede llegar a ser ensordecedor.

Todos hemos tenido un poco de estos días, pero su razón principal no es demoler lo que hemos logrado, sino aprender a encontrar su razón y motivación en las pequeñas cosas: alguna agradable lectura, una visita inesperada, ver el paisaje y disfrutar esos espacios de soledad.

Armonizarse e impregnar armonía al espacio que te rodea, personalizarlo, volverlo tranquilo y darse cuenta que realmente no necesitas mucho más, y que a veces tus decisiones, por más atrevidas, locas y tercas que sean, son una razón y la fuerza para apreciar cómo el universo y la vida pueden actuar de maneras insospechadas y acertadas.

Uno de esos días en los que desperté sin ganas, haciendo el checklist mañanero de mis responsabilidades me encontré con que esa armonía y esa vibra dan vida, que en medio de todo lo voy logrando y lo hago visible a través de estas pequeñas señales.

Nunca me sentí muy en la sintonía de ser "maternal" o especialmente ser "cuidadosa", siempre un poco tosca en el ser y el hacer, pero luego de algunos meses de ponerme a la tarea de sembrar, cuidar, regar, hablar y acariciar a mis compañías verdes, ellas, ese día, me regalaron su primera flor, para recordarme lo agradecidas y cómodas que están.

Un pequeño botón de flor que nace para decir que hay que seguir dejando la vida fluir, que me permita ser terca y atrevida, que las cosas llegarán y se darán como si fuera magia, un pequeño recorderis de que todo vale la pena.

Por eso sueña en grande, vive en grande, ama en grande, y nunca dejes de preguntarte ¿de qué tamaño es tu mundo?

22 sept 2017

EN BUSCA DEL EQUILIBRIO

Se vale sentir nostalgia, no significa extrañar o añorar, es sencillamente sentirse atraída y agradecida por aquel pasado que, aunque ya no está, fue muy importante para nosotros.

Hace poco leía que estamos atravesando un ciclo de 6 años de cambios, en donde hemos tenido los maestros necesarios para conocernos mejor, para saber un poco más hacia donde vamos y quienes con sus acciones (buenas o malas) nos han ayudado a nuestra propia construcción.

Estos años han sido un todo: un vaivén emocional, amor, odio, tristeza, felicidad, sufrimiento, tranquilidad, soledad, compañía, conocimiento y reconocimiento. Decir que es fácil es mentir, es tener días en los que no quieres pararte nunca de la cama y otros que no puedes ni dormir porque ya quieres disfrutar del día siguiente. Pensar, soñar, caminar, amar, caer, levantarse y seguir amando...

El cierre de estos 6 años es nostálgico, es ver hacía atrás ante la persona que eras y tener la confianza de mostrarle quién eres ahora, que sufrir (aunque es opcional) era necesario para crecer y aprender. Es llenarse de recuerdos, a veces un poco duros con nosotros mismos por no hacer o decir las cosas de otra manera. Darse látigo por no haberse sentido completa antes y luego perdonarse porque sólo las lecciones que nos mueven el piso son las que nos obligan a entrar en equilibrio.

En este tiempo pedí perdón, primero a mi, por haber actuado en contra de mi ser, pido perdón por haber exigido completitud siendo incompleta, por haber dicho lo que no quise decir o sencillamente por haber destrozado mis propias prioridades por momentos.

En este tiempo perdoné, primero a mi misma porque no podía culparme por sentir miedo, por no saber que estaba incompleta, porque era muy joven y no sabía muy bien lo que quería, perdoné a mis maestros, a los que amé con el alma aunque me destruyeron, a los que me enseñaron a abrir puertas así no las atravesaran conmigo, a los que me mostraron lo que deseo aunque no me lo dieran, a los que no me valoraron correctamente para entender mi valor. 

En este tiempo agradezco, a quienes siempre estuvieron ahí, a quienes me enseñaron a ser quién soy, los bastones de mis días tristes, la compañía en la soledad, la luz que guía en los senderos oscuros.

Sólo puedo estar llena ahora de agradecimiento por haber soltado pesos, maletas y cargas, para sentirme cada vez más libre, sana y serena. Hoy siento el gran deseo imperativo de ser luz, de enseñar mi historia, de compartir lo que aprendí (sabiendo que aún tengo mucho por aprender), de ser maestra de vida a mi alrededor. 

Siento que he recibido tanto! Ahora me siento llena y quiero darlo todo, brindar lo que he recibido, multiplicarlo, iluminar y guiar. No sé a donde me lleve esta sensación más adelante, ya encontraré el camino, por ahora me llevó a escribir este post. 

Yo? enamorada de la vida! Y usted?