1 oct 2026

EL DESAMOR

Si alguien me hubiera dicho que me entusaría luego de encontrar el amor de mi vida, no lo habría creído, que luego de formar una familia amorosa y feliz, sentir nuevamente cosas como el desamor, la desilusión y la pérdida, sería inconcebible. 

Y es que estamos tan acostumbrados a creer que esas sensaciones provienen solo de nuestras relaciones románticas, que solo podemos permitirnos sentir Tusa cuando se termina una relación sentimental o amorosa y que finalmente debemos encontrar las herramientas para desentusarnos en una soltería llevada a más, picando por aquí y por allá.

Se vuelve más complejo de entender la toxicidad, las relaciones complicadas y la sensación de desenamoramiento cuando el centro de los actores no es una pareja sentimental, que si, ya lo puedo identificar plenamente en este aspecto, pero cuando es sobre una relación laboral ¿cómo lo aprendes?.

Cómo aprender a detectar que aunque das tu mejor versión, no se siente la retribución adecuada, y ojo, no hablo de economía, hablo de tu paz mental, tu alegría de aportar cada día, un entorno que te alimenta. Hablo de esa rutina que pesa, que te vuelve sombrío, irritable y te afecta cada vez un poco más.

Las alarmas empiezan a sonar cuando ya esto afecta tu vida personal, el cansancio que no se va, las sonrisas fingidas y el odio hacía tu misma hipocresía, pero a la vez, también esa sensación de "hemos pasado muy buenos momentos" que (como en cualquier relación tóxica) nos dejan ahí sin decidir y sin hacer algo más.

El problema es en qué momento partir cuando se vive en un equilibrio tan finito. Y como las mismas relaciones, es cuando empezamos a aplazar la decisión de terminar o esperar que sea el otro quien nos termine, porque siempre puede mejorar, porque gano bien, amo mi trabajo, amo mis compañeros, pero no amo mi propósito.

Hasta que llega el día en el que finalmente la relación se rompe, extrañas si, descansas, también (al fin!). Es la misma sensación de saltar al vacío, de romper un límite y dejar atrás con el ¿de qué voy a vivir mañana? ¿soy suficiente?.

La angustia existencial se apodera de ti, hiperventilas un poco, pero a final aprendes a agradecer lo vivido y descubres que tu energía es infinita y que las oportunidades están siempre para quien sale a buscarlas. 

Volví a ser la soltera y diva que danza con el universo y que en secreto se sostiene, porque siempre sabe que TODO lo que viene, será mucho mejor.