15 jul 2015

REFLEXIONES

Por qué será que sentarme frente a una hoja en blanco ya no es tan sencillo... será que mi cuerpo y mente ya no necesitan de esta endorfina natural? Será que al fin aprendí a vivir en el presente, a hablar directo, a aconsejar en privado, a pedir consejos o sencillamente ahora soy un libro abierto sin nada que esconder? 

Tal vez me falta inspiración o tiempo o ambas.

Hoy 2 años después de recibir uno de los baldados de agua más fríos de mi vida al fin puedo entender que:
  • La vida es el camino.
  • Las malas noticias y las malas experiencias dan pie a las mejores oportunidades.
  • El Karma existe pero no es como lo pintan.
  • Las decisiones no se dejan al azar, y si no decides otros lo harán por ti, así que más te vale que lo asumas.
  • El impedimento para viajar y disfrutar siempre está en la mente.
  • He aprendido que la familia y las amistades siempre son una piedra angular y un polo a tierra pero hay que aprender a pedir ayuda y dejarse ayudar.
  • Tus amigos más cercanos pueden llegar a conocerte mejor que tu mismo y siempre te recordarán quién eres.
  • Los viajes te ayudarán a conocerte en las adversidades porque te sacan de tu zona de confort.
  • Que trabajar en lo que te gusta hace que no te importa que sea lunes.
  • Que las oportunidades hay que tomarlas y siempre dar lo mejor de ti.
Ahora, ad portas de mis 30's siento que el camino sigue y se prepara para sorprenderme, así como lo ha venido haciendo. 

14 ene 2015

DEJALO...

Deja de pensarme, sé que lo haces... Lo siento en cada reloj que veo, en las canciones que escucho y los videos que veo.

Deja de soñarme, sé que lo haces... Lo siento en la suavidad de mi almohada, en la hoja que mece la brisa y en el sonido de la lluvia cuando cae.

Deja de espiarme, sé que lo haces... Lo siento en mi piel cuando se eriza, en mi cabeza cuando siento la mirada en la nuca y en mi cintura cuando camino contoneando las caderas.

Deja de seguirme, sé que lo haces... Te siento detrás de las rejas, tras las esquinas, sobre las cornisas y a través de los cristales de las ventanas.

Deja de pensarme y mejor háblame, haz que pierda la noción del tiempo, dedícame canciones y llévame al cine.

Deja de soñarme y mejor duerme conmigo, sé mi almohada y detén el tiempo en las tardes de brisa y lluvia.

Deja de espiarme y mejor sorpréndeme, aparece de la nada con una flor en la mano y una sonrisa en el rostro, dime un secreto al oído que se firme con un beso.

Deja de seguirme y mejor alcánzame... porque así como tú, yo también te pienso, te sueño y te sigo en secreto...

6 dic 2014

HISTORIAS DE LA MALETA IV

Aunque había caminado varias horas sobre las dunas no se sentía cansada, en otra ciudad le habían dado el secreto del viajero para pernoctar gratis, pero después de la larga caminata no se sintió demasiado valiente o aventurera como para hacerlo, así que buscó un hostal y se quedó en el primero que vio, uno rojo brillante muy cerca al mar.

Eran las 7 pero el sol aún estaba alto, faltaría un poco más de tiempo para que oscureciera y aprovechó para recorrer ese rústico y pequeño pueblo abandonado en el último rincón del paraíso.

En su camino recordó que en todo el día sólo había comido un sandwish y buscó un restaurante, allí comió uno de los pescados más deliciosos que jamás había comido en su vida. En el aviso decía "wi-fi", era una gran oportunidad para contactar a su familia, pero cuando solicitó la clave el administrador le dijo: "Señorita, sólo tenemos Internet entre 9 y 9:30 pm que es cuando desconectamos el teléfono, ya ve, aquí no hay energía eléctrica y debemos escoger, si gusta vuelva más tarde"

Después de comer se dirigió al faro, nada de lo que había leído o lo que le habían contado la podía preparar para el espectáculo que iba a presenciar: justo detrás del faro, en el acantilado, habían cientos de lobos marinos. Algunos nadaban, otros descansaban, otros jugaban, hacían bulla y los tenía ahí, en completa libertad a tan solo 5 metros de distancia:


Pero aunque era hermoso eso no era lo más grandioso que le esperaba esa noche...

La temperatura empezó a descender y no estaba preparada, se estaba prácticamente congelando y el sol se estaba escondiendo en el horizonte, corrió al hostal a cambiarse, ponerse tenis, bufanda y saco. Mientras lo hacía vio como dos de sus compañeros de habitación, un par de Suizos, se colocaban doble chaqueta, el frío era fuerte incluso para ellos!! pero igual, debía volver al restaurante para dejar al menos un mensaje de "Hola, estoy bien y hasta mañana". 

Se armó de valor, se cerró el saco, la bufanda con dos vueltas, se puso la capucha y salió en busca del restaurante. Caminaba de prisa y medio acurrucada, venteaba muy frío!! En medio del camino cayó en la cuenta que no había alumbrado público y que aunque no llevaba linterna veía todo muy bien, era una luz grisacea, lo notó porque las casas tenían unos pequeños bombillos amarillos que se destacaban del gris que brillaba sobre la arena y las paredes.

Se detuvo, miró para arriba y su guía era la luna, espléndida, brillante, casi llena, acompañada por millones de estrellas que adornaban cada centímetro del cielo que estaba viendo y más allá de esa sensación de plenitud cada 2 segundos se atravesaba la luz del faro, imponente sobre la ciudad. Wooww!! Era casi como estar en una obra de arte, indescriptible.

Se quedó atónita... Es una noche que jamás olvidará.