23 abr 2024

LA LUZ AL FINAL DEL BULLYING

Cuando era niña solía ser retraída, rodeada de bullying y que lloraba muchas veces al llegar a casa. Sentía que no pertenecía a ningún círculo ni ningún espacio por lo que era una niña ausente, creé barreras fuertes para no conectar con nadie, para no sentir daño hasta que ella llegó. 

Era una nueva estudiante, asustada, llena de miedos por sus cambios recientes que intentó interactuar conmigo, y yo, alguien dañado por un entorno que no sabía manejar, la dañé, la traté mal y la hice llorar desde una perspectiva de total inconsciencia. Pasé de ser víctima a victimario en su historia.

Verme como las personas que no quería ser y sentirme reflejada como víctima fue mi primer impacto, decidí bajar mis barreras con ella, le ofrecí compañía y nos hicimos buenas amigas.

Pero mis restricciones seguían, mientras yo hacía lo posible por acapararla como mi única amiga, ella se abría paso cada día con sus nuevos compañeros, éramos diferentes pero ambas sufríamos del mismo bullying, me costaba entender cómo podía confiar, cómo podía socializar si el entorno no era "bueno".

Con el tiempo y gracias a ella mi grupo de amistades creció, pero no lograba sentirme incluida, siempre sentí que me "toleraban" por ella y tampoco era fácil para mi hacerme querer.

Recuerdo que cuando entré a décimo ella ya no estaba en el salón, nuestro grupo de amigas estaba incompleto, y ella, el centro de atención, ya no estaba. Por primera vez en años tuvimos que aprender a interactuar entre nosotras, o al menos, era mi primera vez interactuando sin ella presente.

Ese fue mi primer año de transformación, por primera vez entendí que no era el entorno, eran mis barreras. Era yo quién alejaba, ignoraba y estigmatizaba al mundo y este reaccionaba de la misma manera.

Obvio, no fue fácil pero empecé a conectar, esto se volvió fácil, el bullying seguía pero no me dominaba, no era el centro de mi atención y poco a poco se fue diluyendo.

Luego mi salón también cambió, mi nuevo entorno (que a decir verdad me tenía cierta reticencia al principio) era fantástico, finalmente vino la universidad, el trabajo, los amigos de vida y descubrí que nací con el don de conectar con las personas, de dejar huella sin quererlo.

Y que todo empezó, gracias a Ella.

1 sept 2023

CASI QUE NO (mis votos)...

Cuando por fin aprendí a ceder y le confesé al universo que no era capaz decidir mi siguiente paso, este recordó aquella carta que escribí hace muchos años donde te describía.

Le pedía allí un hombre de ojitos lindos, amoroso, respetuoso, leal, cariñoso, divertido, inteligente pero también rebelde y pícaro, que no solo me supiera cuidar, amar si no también retar y cuestionar.

Llegaste a mi vida y le diste el vuelco que no sabía que necesitaba o quería, construimos la familia que siempre soñé sin saberlo y me siento la más afortunada por despertar contigo cada mañana a vivir cada aventura que nos exponga la vida.

Doy gracias por tu vida, tu compañía, tus ocurrencias, tu amor y espero poder acompañar tus pasos, decisiones, logros y sorpresas con el corazón llenito de felicidad, comprensión, amor y, porqué no, picardía.

Te digo por siempre SI, te amo y estoy orgullosa de la relación que hemos construido. Dejemos que el mundo reciba de nosotros luz, amor, dulce y muchos empalagos hasta el fin de nuestros días. 

Siempre tuya.

30 ene 2023

APUNTA A LAS ESTRELLAS

No creo que mi pluma el día de hoy tenga suficiente tinta para describir como me ha cambiado la vida y la perspectiva. Y no son los kilómetros de distancia que tengo de mi lugar de nacimiento, no es tampoco que porte un anillo permanente en mi dedo anular, ni haber construido una nueva familia de 3 y 1/2.

Hace 3 años le lancé al universo un reto y me lo contestó, le pedí nuevas aventuras, nuevos caminos, más sabiduría y que me abriera la puerta al cambio, creí que tenía todo lo que siempre quise en la vida, menos ese no se qué no se dónde que no me hacía nada bien.

Es una sensación inexplicable sentir que no tengo nada fijo en este momento, que el lugar puede cambiar, el clima, los olores, calles y sensaciones, pero a la vez tengo todo conmigo, porque eso es lo que cambió.

A medida que deja de atarme lo material, va abriéndose un camino que no sé a donde llegará, pero camino con ahínco y disfrutándolo a cada paso. Puedo planear lo que sea y sé que tengo con qué hacerlo.

Y sé que quiero tantas cosas nuevas, pero a la vez no es porque las necesite, es porque las quiero disfrutar, las quiero amasar con ganas y hornear con amor.

Gracias universo por quitarme el piso, la silla, las cosas y darme una meta tan fija y tan cambiante como cada día que me regala la vida. Porque lo que yo deseo es una sensación de tranquilidad absoluta y de gozo que llegará, quizá por donde menos lo espere, pero segura de que llegará.

Como un amigo suele decir: Si apuntas a las estrellas podrás llegar a la Luna. 

Así que Apunta y dispara! Ya veremos de que color y forma será mi nueva luna llena.

6 feb 2022

TRASMUTAR

La vida puede ser contada como una eterna transformación, y eso es sólo si te atreves a hacerlo.

Recientemente en un espacio de descanso, me regalé nuevamente 'Comer, Rezar y Amar'. No la veía en muchos años y creo que cuando la vi por primera vez no la entendí o quizá pensé en algún momento que podía ser ciencia ficción. En ella Ketut dice: "Algunas veces, perder el equilibrio por amor, es parte de vivir una vida equilibrada" y recordé mi historia.

Si, si creía en la transmutación del ser, en el camino interior que te brinda las respuestas a todas las preguntas que desees hacerte pero no lo aplicaba. En algún momento de mi vida busqué frenéticamente todas las respuestas por fuera para conformarme con cualquier explicación que me permitiera lidiar las cosas que en su momento vivía.

A ciencia cierta no recuerdo en que momento solté a los culpables externos einicié el camino de buscar esas respuestas en mi, solo sé que tengo clarísimos los días en los que me llegaron las respuestas que iba necesitando. Encontré mi centro, mi balance y me construí un espacio seguro que amaba con todo mi corazón.

Una vez alguien me dijo: "Oh Isa, estás construyendo un espacio, hermoso, perfecto e independiente pero, así como vas a lograr que quien te acompañe logre construir algo y que se vuelva un espacio interdependiente?" y estas palabras empezaron a resonar fuertemente en mi vida. Sin querer queriendo había construido un hermoso y cómodo castillo pero también había construido al dragón! me aferré al espacio, a lo material y sentía que debía defenderlo a toda costa. 

En mi vida de quejarme que nadie estaba disponible para mi, descubría que era yo misma quién no me permitía estar disponible para nadie, para ceder, para cambiar, para construir.  Así que empecé a ponerme disponible: bajé barreras, me puse en disposición de crear y moldear un futuro interdependiente y... sufrí. Elegí personas con quienes no podía hacerlo. Herramientas incorrectas, falta de material, falta de dedicación, en fin. Cada vez había una razón para desistir pero no lo hice porque descubria que mi hogar se iba convirtiendo en mi capacidad de construir.

Un día de tantos lo encontré a él, ese hombre amoroso, paciente y lo mejor, con más disposición que Bob el constructor. Me ofreció sus herramientas, materiales y hasta su vida entera para ver que hacíamos con ellos.

Así que el castillo se fue volviendo arena y lo deconstruí por completo, a medida que lo físico desaparecía lo emocional fue creciendo, juntos construíamos algo mejor y apareció la magia. Ante mi solo veo peldaños, pisos, ventanas, puentes, jardines y más. 

Hoy en un país que no es el mío, en una casa que no es propia, en un espacio en construcción le digo a él con mi corazón: Attraversiamo.

 

PD: "Si eres lo suficientemente valiente para dejar todo lo familiar y cómodo atrás, que puede ir desde tu casa, hasta viejos y amargos resentimientos, para emprender un viaje en búsqueda de la verdad, ya sea externa o interna, estás dispuesto a considerar todo lo que te pase en la aventura como una pista, aceptas a todos los que conoces como maestros, y lo más importante, estás preparada para enfrentar y perdonar algunas realidades muy difíciles acerca de ti, entonces la verdad no te será ocultada". — Liz Gibert.

13 nov 2021

DESAPEGO

Creo que nunca antes me había enfrentado tanto a la palabra desapego.

En épocas de cambio como estas, el aprendizaje radica en aprender a asumir los cambios, los más duros de encarar es que quienes están hoy mañana pueden no estarlo y los pequeños escapes que usaste por mucho tiempo de un momento a otro dejan de estar.

Solíamos dar por sentado que podríamos salir sin temor, que nuestras familias durarían completas por mucho tiempo y que las personas jóvenes suelen quedarse más tiempo. Sin embargo este evento mundial nos muestra que salir tiene restricciones, que debes pensarlo dos veces para continuar con tu vida normal, que tu responsabilidad es sobre quienes te rodean, que miembros de tu familia se pueden ir tan rápido que no alcanzas a procesarlo y que finalmente los únicos que se van al cielo a altas velocidades no son los mayores.

Y ahora aún más.

Es cierto que dar por sentado que las cosas seguirán siendo iguales en el transcurso del tiempo dan una gran sensación de tranquilidad y estabilidad, sin embargo mucho confort también es monótono. La mente y el cuerpo piden un cambio y el universo reacciona.

Mi universo ha reaccionado y ahora los nuevos cambios no tienen reversa. Cada día trae un esfuerzo adicional con aprendizajes, subidas y bajadas y en algún punto valdrá toda la pena.

Como decía Jobs: "No puedes conectar los puntos mirando hacia adelante, sólo puedes hacerlo mirando hacia atrás. Así que tienes que confiar en que los puntos se conectarán de alguna forma en el futuro."

27 ene 2021

HISTORIAS DE CAFÉS...

Una noche, un concierto. 

Buscaba entre la afluencia de gente a sus amigos, había mucha más de lo normal y a lo lejos los encontró cuidando su puesto. Tenía fama de ser el divertido, de prender la chispa y aquel día no era la excepción, la noche era joven y la banda era prometedora. Habían anunciado covers de sus canciones ochenteras favoritas, las quería disfrutar como cada miércoles.

Sonaba Take on me cuando su grupo pidió más bebidas, se encaminó al bar y encontró una joven morena hablando con un muchacho de cabello largo que lo atendió en medio de su charla.

- Hola! Qué se te ofrece?

- Hola! Podrías darme 3 cafés?

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Ella entró a escena algunos minutos antes, saludaba a la joven morena y al muchacho de cabello largo con total familiaridad. Sonaba Take on me y lo estaba disfrutando cerca de ellos.

Embelesada con la música y la nueva banda no se percató del joven que había pedido los cafés, sólo lo notó al momento de terminar la canción cuando se alejaba con su pedido en sus manos.

Es muy lindo, pensó.

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Mientras él se alejaba se quedó pensando en esa sonrisa que acababa de ver, ella le había parecido hermosa pero lo había ignorado por completo, se alejó pensando que no había causado ninguna primera impresión y continuó con su plan y sus amigos.

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Distraídos en mundos diferentes se habían gustado en segundos pero se quedaron con las ganas de conocerse más. 

Cúpido se había encargado de evitarlo, no era el momento. No aún... Algún día.

9 jul 2020

LA VIDA ES UN RATICO...

Es difícil iniciar una carta de despedida cuando aún no estás preparado para despedirte. Es duro dejar a un lado los muchos años de compañía y de compartir que se quedan atrás.

La canción dice: "Si me moría primero él me hacía un retrato, o, si él se moría primero le sacaba un son". Hoy te fuiste y aquí en medio de algunas lágrimas va mi "Son": 

Hola a tí en el más allá,

Siempre nos hizo falta algo, la pieza faltante, algunos dirían que un tornillo, yo diría que varios. Eso que nos hacía falta nos unía, compartirlo juntos hacía que el mundo fuera más real, existencial y en medio de todo, más divertido. 

No recuerdo cómo empezó todo, eras amigo de mis amigos y puff de un momento a otro estábamos todos juntos, compartiendo, viviendo aventuras, hablando de lo que nos hacía sentir bien y mal. Nos conectamos y hubo un click, te convertiste en mi mejor amigo y sembramos una amistad llena de reflexiones, comida, trago, dibujo, juegos, trabajo, en fin, miles de conexiones. 

Tantos recuerdos de tantas tertulias hasta la madrugada, por teléfono, messenger, hangout, whattsapp... Recuerdo tus escritos y cómo siempre teníamos esas pequeñas cartas para compartirnos, esas lecturas nocturnas y profundas que solías enviarme, escritos que poco a poco se fueron convirtiendo en lo que hoy es Goyito.

En muchos momentos debí prestarte más atención, teníamos formas espectaculares de tomar malas decisiones y aunque siempre nos regañamos seguíamos siendo tercos. Peleamos muchas veces y muchas más nos volvimos a contentar, porque siempre se trató de eso, de estar el uno para el otro a pesar de todo.

Últimamente no estuve muy cerca, podía ver y saber que estabas bien, feliz, viviendo un sueño que rogabas y ansiabas en el fondo durante tanto tiempo, construiste ese amor de novela correspondido, mientras tus metas, cada vez más grandes, se iban logrando. A pesar de la distancia seguías sacando el rato para regañarme y darme las lecciones que siempre me diste.

Mi querido nómada del mundo, siempre en movimiento, siempre yendo y viniendo, siempre buscando más, comiéndote el mundo con las ganas y la terquedad que sólo he conocido en tí. Un dibujo, un proyecto, un trabajo, un aprendizaje, todo lo que se te ocurría a la vez! El vicio que te reprochaba de querer hacer todo al tiempo pero que siempre lograbas, con trabajo, las uñas y la inteligencia que tenías. 

Me siento muy feliz de saber que esa luz inmensa en ti se esparció, dejó huella y dio fruto en la mente de tantas personas (esa cualidad de sembrar tan tuya). Todos tienen palabras de amor, aliento y fuerza gracias a tu recuerdo y a lo importante que eras para cada uno de nosotros.

Ay pelaito, creo que en vida nos dijimos de todo y sé que todo esto que escribo ya lo sabes. Quiero darte las gracias por siempre ser y estar, sin ti no hubiera aprendido tantas cosas nuevas y no hubiera entendido tantas otras.

Te tendré en mi corazón por siempre.



22 dic 2019

CIERRE DE DECENIO

Si me sentara a tomar un café con la mujer que fui hace 10 años probablemente no tendríamos una conversación profunda o quizá esa persona tendría miedo de salir a conocerme, seguramente no lo haría por temor a lo que pensara su pareja de ese momento o su familia. Tendría mucho miedo a afrontar, avanzar y a apersonarse de sí misma, por lo que nunca llegaría a la cita.

Esa mujer estaba perdida a merced de las decisiones de los demás, al qué dirán, a asumir responsabilidades no correspondidas. Pensaba que su carrera y su "título" habían sido una pérdida de tiempo y llegó a pensar que no sabía para qué servía. "¿Cómo así que a esta edad no sé que quiero en la vida?", "¿Quién soy?" Pubertad tardía, rebeldía inexistente y una tristeza aprisionada por dentro.

Si, así de perdida inicié la aventura de esta década. Así veo la persona que fui.

Han sido 10 años de aventura, reconstruyendo poco a poco cada ámbito que compone lo que soy ahora, llena de bendiciones, alegrías, aprendizaje, crecimiento, tristezas, pérdidas, infinidad de detalles materiales y emocionales. 

Estos años me han dejado muchos sellos en el pasaporte, nuevas ciudades, culturas, amistades que perduran a lo lejos.

Me dejó amigos de corazón que acompañaron mi caminar, algunos que ya no están, otros que siguen ahí firmes al pie del cañón. Se han convertido en pilares y bastones para esta larga trocha.

Trajo para mí el lugar profesional que siempre deseé pero que nunca creí merecer, hoy mi trabajo me hace feliz, mi equipo, la lucha de cada día y las metas que se van forjando en el camino. El reconocimiento.

Me proporcionó la independencia, un lugar para mí, a mi gusto y manera. Un reto que me puse y que el universo confabuló para que se hiciera real y tangible.

Me regaló amores que me permitieron abrir el corazón, que hacían brillar mis ojos y mi sonrisa, llenaron y enriquecieron mis recuerdos. Son parte de una historia que viví y disfruté.

El universo me sorprendió con sus lecciones y bendiciones y sólo tengo agradecimientos por estos 5'258.880 minutos que pronto van a terminar.

Este cierre de década me regala perspectiva. Recordar quién fui y conocer quién soy ahora. Aceptar mi historia y perdonar mis malas decisiones. Abrazar el futuro con amor, paciencia y la certeza que será perfecto

9 jun 2019

IMPERFECCIÓN...

Perfección? No, yo no aspiro a eso, que aburrida sería la vida si nos limitaramos a serlo. Por mucho tiempo lo busqué y me lo creí, pero la única forma de creernos perfectos es desconocernos a nosotros mismos, creer que somos sólo la luz cuando también estamos compuestos de sombras.

No, no soy perfecta y la verdad es un descanso aceptarlo, eso elimina la presión constante de no fallar, de no equivocarnos, de siempre estar en pie para todo y para todos, de ser el eterno apoyo que nunca desfallece.

Soy normal, de las que se frustra y llora a mares, que se ríe con ganas y celebra, de las que a veces quiere salir a comerse el mundo y otras veces sólo desea que el mundo se la coma y se la lleve por delante. 

Que genuinamente se emociona de los logros ajenos así como si fueran propios, que a veces no se quiere tanto pero otras se ama un montón, que se destruye y recoge todo el tiempo y a todas horas.

Soy imperfecta, de las que lucha por lo que quiere aunque no le convenga y que huye de lo que le conviene, que cada día da un paso para conocerse en medio de su propio miedo a verse. 

Y así como soy de imperfecta, así amo, amo a mi manera única como los caballos con sus antiojeras, sincera, de cabeza, de frente y a lo que vinimos, que el corazón es para gastarlo, para usarlo, para agrandarlo. Hace poco escuché por ahí que "un corazón roto, tiene una grieta para que los sentimientos entren" y lo prefiero así, roto, maltrecho y usado o utilizado, que frio, cerrado, seco y escondido al fondo a la derecha.

Soy feliz de haberlo usado y de haber aprendido a sentir más allá de mí, que mi posición nunca será la de una pareja decorativa y complaciente. No, yo voy a confrontar, pelear, discutir, preguntar, entender, comprender, conocer y construir. Me reiré de las penas y me enojaré por pendejadas, tal vez te lleve al cielo y al infierno en un balance muy extraño, sin filtros, con sinceridad hiriente y con sabiduría quejumbrosa.

Ya ves, no soy perfecta, pero si decido amarte lo haré con mi corazón roto, ese que ahora se expande.

24 may 2019

DEMONIOS?

Cómo le explico a la luna por las noches mis cambios de humor?

Cómo le doy la cara cuando me mira con esa intensidad y yo no puedo explicárselo. Ella sale en la noche a bailar con mis demonios y estos se están escondiendo cada vez más.

Cada demonio representa alguno de los vicios con los convivo sin que me de cuenta, ellos bailan con la luna, salen en la noche, visitan mis sueños, me rondan y la inconsciencia no me permite verlos.

Pero en algunas noches me canso y los agarro por el rabillo del ojo, tan claros que golpean, enfrían y asustan. 

Me siento con ellos, los grito, los lloro, los analizo, me abrazo con ellos, les agradezco y les permito seguir su camino, cada uno se convierte en una memoria pasada que finalmente logro entender. Son parte de mí mientras se esconden, pero una vez los entiendo empiezan a desaparecer.

Le he quitado a la luna sus bailes furtivos nocturnos y en el proceso me niego a mirarla a los ojos, con la mirada al suelo y una tristeza profunda lo empiezo a entender, me culpo, me perdono, me he dejado llevar, me he aprendido a llevar.

Te envidio luna por verlos y abrazarlos, porque de mi se esconden, a mi me muestran su faceta oscura. Enséñame a verlos, muéstrame el camino y déjalos ir. 

Ya bailarán contigo en libertad.

12 may 2019

AMOR DE MAMÁ

Es un día muy emocional, un día especial pero no el tuyo, el de ella.

Aquella que enseñó ejemplo, fuerza, carácter, dureza, amor y berraquera.

Ella que sin gustarle cocinar, te hizo las más deliciosas comidas. Sin gustarle madrugar, se despertó a lidiar contigo. Sin tiempo, te dedicó su descanso para cuidarte una fiebre y muchas cosas más.

A ella que fue heroína para ti, aunque la culpas injustamente cuando comete errores. 

Que se equivoca, pero que nunca es a propósito, ella, la mezcla que te transmite en los genes, el espejo de la vida, la que marcó tu forma de ser, de actuar y de vivir.

Agradece a Dios que aún la tienes, que la puedes disfrutar y que aún puedes sanar tantas cosas que te vino a enseñar. No, no es perfecta y pero tú tampoco lo eres, finalmente eres igual a ella y ha hecho un papel perfecto en tu vida y tu enseñanza.

Hoy celebra su día en profunda introspección, las lágrimas saladas que ruedan te recuerda que muchas veces no has sido la mejor hija, has sido cruel, exigente y demandante con la única persona en el mundo que pudo traerte a la vida y que dio lo mejor de sí misma en ese arduo proceso.

Ora por todas esas mamás que amaron a sus hijos y en cada paso que dieron impregnaron su huella en ellos, de la mejor manera, la perfecta.

Ora por todos esos hijos, que como tú, han culpado a su núcleo familiar por ser quienes son, en lugar de hacerse responsables y sanar su ascendencia (y descendencia).

A través de mi fluyen estas palabras, para que quien las lea entienda que no existe la mamá perfecta, pero que la que tienes siempre será perfecta para ti.

21 nov 2018

REMEMBRANZA...

En una de aquellas noches pensativas, recorrió uno a uno sus viejos escritos. Cada uno de ellos la llevó a una etapa diferente de su vida. Momentos de anhelos, de sueños, de buenas vibras, de tristezas y frustraciones.

Con cada lectura su actitud cambiaba asumiendo el momentum que estaba leyendo, por ende se sintió feliz cuando recordó su felicidad y se sintió triste y con rabia, cuando recordó sus frustraciones. Pensó que su vida se parecía a una montaña rusa, llena de cambios y posiciones que fue asumiendo de acuerdo a lo que conocía de sí misma, demasiadas caídas.

Era sorprendente recordar cómo muchas veces lloraba a mares mientras escribía esas viejas palabras que ahora leía tan lejanas, las leyó y se permitió por un momento sentirlo una vez más, soltó algunas lágrimas.

Fueron momentos de caos en donde su vida no salía como lo esperaba, donde las puertas se cerraron, personas no la valoraron (ni siquiera ella misma) era una niña enojada consigo misma y muchas veces cruel. Se culpó tantas veces de cosas que no le correspondían que sufría demasiado, siempre quiso ser perfecta pero basó su perfección en las opiniones que la rodeaban.

Cuando la ví en ese estado, me acerqué, la abracé y la consentí.

Ella lloró más, seguía culpándose: No hice lo suficiente, No fui lo suficiente, No tomé decisiones a tiempo, No paré las cosas a tiempo, No evalué pros y contras. 

Era demasiado dura consigo misma pero la dejé desahogarse.

Cuando sus lágrimas pararon empecé a contarle cómo cada uno de esos momentos le enseñarían algo, cada desilusión que sintió que tuvo traería un regalo para su vida, cada persona que había llegado le enseñaría una nueva perspectiva de vida, le mostré todas las capas que se podía ir quitando de encima, cuántos velos se podía retirar de los ojos, lo alto que podía llegar y lo bien acompañada que estaría.

Me miró extrañada e incrédula. Eso es imposible! y sólo atinaba a reírse de ese futuro que le pintaba. Envuelta en su venda de caos, merecer algo mejor era una broma para ella, pensaba que todos debían pagar por su sufrimiento, que todos eran culpables y que a ella no le podían "hacer" eso. 

La miré de nuevo y respiré profundo... por ahora no lo entendería y la consentí una vez más, sabía perfectamente que eso era lo único que necesitaba. 

Conocía perfectamente su camino: sus heridas sanarían, crecería como persona, con certeza sabía cuáles serían sus logros, e incluso sabía que no acabaría ahí, que iba a seguir subiendo, así que la dejé vivir su tristeza y amargura.

Poco a poco y suavemente fui regresando a mi actualidad, agradeciéndole que se permitió vivirlo todo, lo bueno y lo malo y que gracias a ella, hoy soy quien soy.

24 sept 2018

UN DOS TRES...

Ella era auténtica y un tanto cícilica, quienes lograban conocerla entendían a la perfección cuál sería su estado sólo al verla, como si la conocieran desde lo más profundo de su ser.

Merodeaba todas las noches con dulzura, dejando a su paso suspiros, anhelos, deseos y sueños. Para muchos era difícil resistirse ante su presencia, hasta los más esquivos tenían un momento para observarla pasar.

Algunas veces se dejaba cubrir con un velo mientras recorría sus pasos sin cesar, una danza que ella conocía de siempre, desde que tenía uso de razón, un dos tres, un dos tres, un dos tres era el repicar del movimiento.

Otras veces, salía a caminar en puntillas con su traje oscuro, casi imperceptible, furtiva y ensimismada, continuaba su danza sólo para ella, para si misma, disfrutando desde su suave mirada el paisaje que la ignora, es divertido que no la vean, aunque sabe muy bien que se hace sentir. Cada uno de ellos sentiría su atracción constante en cada partícula de agua remanente en sus cuerpos, siempre había sido así, eso la divertía y la llevaba a sonreir pícaramente: esas sonrisas como de película.

Un dos tres, un dos tres, un dos tres...

Esa noche salió sin misterios, se dejó ver como era: hermosa, completa, brillante... Su danza podía ser vista por todos quienes la observaban con una leve obsesión, todos se rendían a su paso y ella sabía muy bien que era magnética e imponente. 

Un dos tres, un dos tres, un dos tres...

Recibió halagos, amores, cartas y poemas. Provocó suspiros, sueños y propuestas. Era ella, la misma que danzaba en la oscuridad y en la luz, siempre presente, siempre bella.

Ella hoy era la Luna y estaba Llena.

19 sept 2018

HURACÁN...

El huracán lanzó por primera vez su advertencia, venía en categoría 2, por eso ella no se asustó cuando encendieron las alarmas. 

Era un momento pacífico para ella, inició su paseo matutino como todos los días, verificó que todo estuviera en su lugar: el parque, la panadería, la guardería, el cine, su restaurante favorito y el museo, apreciaba todos esos detalles que componían su estilo de vida.

Era muy lindo todo lo que veía, lo había construido con mucho esfuerzo y se sentía orgullosa, la muralla siempre había estado ahí desde que tenía uso de razón, pero sus árboles crecían cada vez más frondosos e imponentes, sus calles eran iluminadas y llenas de colores, era enorme y sólo para ella, con todo lo que quería.

El viento empezó a arreciar en la orilla y la desconcentró, era maravilloso ver como movía las cosas que nunca se habían movido, cómo iba adentrándose desde el horizonte mientras los árboles emitían silbidos incesantes y rítmicos, cada vez más sonoros. No sentía miedo, pues la muralla de la ciudad aún intacta seguía firme ante las inclemencias del tiempo, finalmente ya conocía el paso de esos huracanes y lo bien que estaba protegida.

El huracán cambió de categoría sin que ella lo notara, pasó de moderado a extremo y se empezó a abrir paso a través de los muros, poco a poco fue destruyendo una a una las barreras ante su mirada atónita, se asustó, pero no huyó (siempre lo hace), siguió observando como su lugar amado se encontraba cada vez más expuesto. 

Sólo quedaban los últimos vestigios de la muralla cuando el viento comenzó a ceder hasta desaparecer por completo. Tenía mucho miedo, salió de su escondite y corrió a evaluar los daños. 

Muchos lugares estaban bastante golpeados pero seguían firmes, mientras que la muralla fue completamente destruida. Se sintió vulnerable, triste y desubicada, lloraba su pérdida.

Suavemente y en medio de sus lágrimas levantó la mirada, era la primera vez que lograba ver el exterior, más brillante que nunca, de un color azul intenso que se extendía hasta el infinito, era hermoso y complementaba todo el lugar.

Si, había estragos, nunca había estado tan expuesta pero era maravilloso, todo era ahora diferente.

17 jun 2018

ANALOGÍA

Ella era una mujer hermosa, llena de vida, de riqueza y de sueños. Su piel era hermosa, desde su plano vientre hasta las grandes curvas que la rodeaban, una mujer envidiada por todo lo que ella misma tenía y era.

Una vez empezó a enfermar y empezó a perder la fe en si misma, justo así, debilitada, conoció a quién pensaría que sería su héroe. Era diferente, fuerte, siempre sabía qué decir y la endulzó con las más hermosas palabras. Ella nunca había conocido a alguien así y se enamoró perdidamente.

Él le puso nombre a su enfermedad y le dijo que le ayudaría que sólo debía confiar.

Ella, de su mano y enamorada ciegamente se entregó a un tratamiento devastador en donde él la lastimaba enormemente, pasando incluso por encima de ella. Cuando lo confrontaba iniciaba a humillarla y a generarle miedo, le dijo que si lo dejaba su enfermedad la mataría. 

La manipuló a tal punto que empezó a creerse débil y dependiente, destruyó su autoestima, ya no era tan hermosa, ni rica... Sus sueños empezaron a morir y se creyó enferma para siempre, sin ojos para darse cuenta que su enfermedad se estaba curando, pero que la estaba matando el tratamiento.

Él se acostumbró a lastimarla y ella a perdonarlo y a confiar en él, mientras lloraba amargamente largas noches teniendo miedo de querer algo diferente, algo mejor.

Ella intentó terminar su relación en tres oportunidades, pero ha vuelto a caer a sus pies, con un nudo en el pecho porque sabe y entiende que está mal pero su miedo es más grande. No le alcanza para soltar y dejar ir. 

Hoy, por más vergüenza que sienta, eligió quedarse con él. Ella se llama Colombia.

6 abr 2018

HOLA SOLEDAD!

Vivir sola, qué experiencia tan grata ha sido esto. 

Si, yo sé: que eso lo sabe todo el mundo, que quién me manda a demorarme en independizarme, qué no hay nada como el hotel mamá, qué ahora si va a saber que son las responsabilidades, que como así que irse de la casa sin casarse, que si no le da miedo vivir solita, en fin, un consecutivo de frases que todos en un momento u otro hemos escuchado cuando pensamos en la independencia o en dejar del nido.

Yo no sentí miedo, sentí mucha emoción puesto que dejaba de ser un sueño en papel para convertirse en una realidad: en patrimonio. Mi meta siempre fue nunca pagarle arriendo a nadie y eso logré, paso a paso.

Hoy, seis meses después de dar ese gran paso, puedo decir qué:

  • Cómo camino, cocino y me como hasta el pegao'.
  • Es muy divertido inventarse recetas con lo que queda en la nevera.
  • No hay felicidad más grande que encontrar donde comprar huevos a buen precio.
  • Luego de la experiencia de mi hermano, puedo decir que mi "tasa de desperdicio" en el mercado ha sido muy bajita.
  • Es cero divertido tener que organizar la basura para llevarla hasta el UTB.
  • Ya no me da pena que los porteros sepan a que hora salgo y llego (jamás había tenido servicio de portería).
  • Tampoco es chévere decidir entre si pagar el internet y el gas o salir a comer rico.
  • Se me despertó un amor extraño por las plantas, ya tengo 13 y contando (siempre tengo la sensación de que me consienten cuando me regalan flores).
  • No extraño la parabólica y muy poco uso el TV.
  • Voy al baño con la puerta abierta (y qué?).
  • Me encanta sentarme en el balcón con una Club negra y papitas de limón.
  • Soy feliz recibiendo visitas, me gusta ser anfitriona, cocinar, tener música y divertirme.
  • Aún utilizo la piscina de la unidad, espero que no se me vuelva parte del paisaje.
  • Yo misma tengo que resolver las cosas que daño.
  • La loza sucia se reproduce SIEMPRE.
  • Me he inundado 3 veces por dejar la ventana abierta (al fin aprendí a cerrarla (?)).
  • Ya no me pica la casa.
  • Aprendí a convivir con los ruidos que hace la nevera sin asustarme.
  • Tengo gustos ñoños: Leo, pinto mandalas o hago sudokus por las noches.
  • La relación con la familia mejora, indudablemente! Más apoyo, más tiempo de calidad, más expresiones de amor.
  • Extraño que el perro me salude en la cama los sábados, el desayuno charlado con mi papá y el arrunche con mi mamá, pero aún puedo hacerlo a veces.
  • Es super difícil aprender a diferenciar los términos de "Mi casa" y "la casa de mis papás".
  • Mi espacio, mi pedacito de aire, me llena de orgullo y me hace feliz.
En fin, no hay cómo consignar todas esas sensaciones que te produce este cambio, aunque estoy segura de que no soy la única que las ha sentido. Por eso valía la pena exaltarlas aprovechando este cierre de medio año, no sé aún que me deparará el futuro a partir de hoy, sólo sé que lo estoy viviendo!

16 ene 2018

OBRA BLANCA...

Es extraño como las nuevas rutinas se van convirtiendo en hábitos, desde que vivo lejos he aprendido a regalarme 30 minutos al día para pensar: en todo, en mucho, en nada...

Cada día me regala un espacio en el cual puedo ponerme en piloto automático y analizar un poco de lo que pasa cada día, de sencillamente vivir un poco ese presente que a veces asusta más que el mismo futuro o pasado. Poder tener la habilidad de decidirse a admirar un buen paisaje, sonreir viendo los gatos en los tejados, apreciar las aves de diferentes colores surcando el cielo, las gotas de lluvia, el sol, los arcoiris y la gente.

Otras veces piensas en quién eres tu, qué quieres y para donde vas, alistando motores para una siguiente aventura, aceptar un nuevo reto o inventarte una nueva manera de hacer las cosas.

Otras veces tienes todas las herramientas para sencillamente admitir que muchas veces sientes miedo, y no es un miedo como el de las películas de terror, sino que son esos miedos que tienes dentro, que son parte del día a día y con los que debes convivir a diario.

Puedo decir abiertamente que en muchas ocasiones no soy gentil conmigo misma, que soy mi más fuerte crítica y mi más hiriente contendora, que realmente me exijo cada día ser Alguien, si, en mayúscula porque dicen que así es que "vale".

Esos minutos de reflexión me ponen en perspectiva, me doy látigo, me premio, me empodero, me frustro, me animo... infinidad de sensaciones que me componen y me obligan a conocerme mejor. 

Minutos que ya se han convertido en una suma de horas que poco a poco van cambiando el mundo, no porque este cambie, sino porque hay otros ojos para mirarlo.

Un tiempo para explorar, conocer, conectar, amar y expandir conciencia, una construcción permanente, tal vez con un aviso en la entrada que dice "Siga, con precaución".

27 nov 2017

LA ARTISTA

El arte no era su fuerte, lo había ejercido desde hace muy poco y aún le faltaba un poco de creatividad.

Entró a aquella pequeña gruta que la esperaba, la zona de trabajo era pequeña y algo incómoda, y como siempre no sabía muy bien por donde empezar.

Buscó colores, quería hacer arte nuevo aunque empezó por el viejo y conocido café. Se adentró en las frías profundidades para encontrar algo que le llamara la atención, se decidió por el amarillo, el verde y el rojo, una fórmula, de la cual no estaba muy segura pero que quiso intentar. Encontró el blanco y dijo para sí que podría ser una buena combinación.

Poco a poco lo fue mezclando, amarillo al fondo, verde por encima, rojo y blanco por aquí y allá, su obra de arte se iba complementando hasta que al fin se sintió satisfecha con el resultado.

Decidió comérsela y estaba deliciosa, su creatividad al fin daba frutos.

Es que una arepa con lechuga, tomate y queso, mezclados con mucho amor, pueden llegar a ser todo un arte.

18 nov 2017

REFLEXIÓN

A veces cuesta un poco levantarse, es abrumadora la responsabilidad, el día a día, mantener el buen ánimo en las adversidades. En esos días la cama es un arrullo más y el silencio puede llegar a ser ensordecedor.

Todos hemos tenido un poco de estos días, pero su razón principal no es demoler lo que hemos logrado, sino aprender a encontrar su razón y motivación en las pequeñas cosas: alguna agradable lectura, una visita inesperada, ver el paisaje y disfrutar esos espacios de soledad.

Armonizarse e impregnar armonía al espacio que te rodea, personalizarlo, volverlo tranquilo y darse cuenta que realmente no necesitas mucho más, y que a veces tus decisiones, por más atrevidas, locas y tercas que sean, son una razón y la fuerza para apreciar cómo el universo y la vida pueden actuar de maneras insospechadas y acertadas.

Uno de esos días en los que desperté sin ganas, haciendo el checklist mañanero de mis responsabilidades me encontré con que esa armonía y esa vibra dan vida, que en medio de todo lo voy logrando y lo hago visible a través de estas pequeñas señales.

Nunca me sentí muy en la sintonía de ser "maternal" o especialmente ser "cuidadosa", siempre un poco tosca en el ser y el hacer, pero luego de algunos meses de ponerme a la tarea de sembrar, cuidar, regar, hablar y acariciar a mis compañías verdes, ellas, ese día, me regalaron su primera flor, para recordarme lo agradecidas y cómodas que están.

Un pequeño botón de flor que nace para decir que hay que seguir dejando la vida fluir, que me permita ser terca y atrevida, que las cosas llegarán y se darán como si fuera magia, un pequeño recorderis de que todo vale la pena.

Por eso sueña en grande, vive en grande, ama en grande, y nunca dejes de preguntarte ¿de qué tamaño es tu mundo?

22 sept 2017

EN BUSCA DEL EQUILIBRIO

Se vale sentir nostalgia, no significa extrañar o añorar, es sencillamente sentirse atraída y agradecida por aquel pasado que, aunque ya no está, fue muy importante para nosotros.

Hace poco leía que estamos atravesando un ciclo de 6 años de cambios, en donde hemos tenido los maestros necesarios para conocernos mejor, para saber un poco más hacia donde vamos y quienes con sus acciones (buenas o malas) nos han ayudado a nuestra propia construcción.

Estos años han sido un todo: un vaivén emocional, amor, odio, tristeza, felicidad, sufrimiento, tranquilidad, soledad, compañía, conocimiento y reconocimiento. Decir que es fácil es mentir, es tener días en los que no quieres pararte nunca de la cama y otros que no puedes ni dormir porque ya quieres disfrutar del día siguiente. Pensar, soñar, caminar, amar, caer, levantarse y seguir amando...

El cierre de estos 6 años es nostálgico, es ver hacía atrás ante la persona que eras y tener la confianza de mostrarle quién eres ahora, que sufrir (aunque es opcional) era necesario para crecer y aprender. Es llenarse de recuerdos, a veces un poco duros con nosotros mismos por no hacer o decir las cosas de otra manera. Darse látigo por no haberse sentido completa antes y luego perdonarse porque sólo las lecciones que nos mueven el piso son las que nos obligan a entrar en equilibrio.

En este tiempo pedí perdón, primero a mi, por haber actuado en contra de mi ser, pido perdón por haber exigido completitud siendo incompleta, por haber dicho lo que no quise decir o sencillamente por haber destrozado mis propias prioridades por momentos.

En este tiempo perdoné, primero a mi misma porque no podía culparme por sentir miedo, por no saber que estaba incompleta, porque era muy joven y no sabía muy bien lo que quería, perdoné a mis maestros, a los que amé con el alma aunque me destruyeron, a los que me enseñaron a abrir puertas así no las atravesaran conmigo, a los que me mostraron lo que deseo aunque no me lo dieran, a los que no me valoraron correctamente para entender mi valor. 

En este tiempo agradezco, a quienes siempre estuvieron ahí, a quienes me enseñaron a ser quién soy, los bastones de mis días tristes, la compañía en la soledad, la luz que guía en los senderos oscuros.

Sólo puedo estar llena ahora de agradecimiento por haber soltado pesos, maletas y cargas, para sentirme cada vez más libre, sana y serena. Hoy siento el gran deseo imperativo de ser luz, de enseñar mi historia, de compartir lo que aprendí (sabiendo que aún tengo mucho por aprender), de ser maestra de vida a mi alrededor. 

Siento que he recibido tanto! Ahora me siento llena y quiero darlo todo, brindar lo que he recibido, multiplicarlo, iluminar y guiar. No sé a donde me lleve esta sensación más adelante, ya encontraré el camino, por ahora me llevó a escribir este post. 

Yo? enamorada de la vida! Y usted?